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cartas de la calle . com . ar
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Llego a la parada, no está. Le busco, en los andenes, entre las vías, en las cabinas del comandante. Se hace un silencio, quiero gritar. Busco en los servicios, en los recovecos de la antigua estacion. Sueño que le veo.
Quiero seguir contigo, de tu mano, hasta ver los arboles del parque, y que los pájaros me digan que estoy a salvo. Quiero ver un sol radiante.
Abro los ojos y me duermo, un dos tres y me duermo. Profundamente vuelvo a mi inconsciente escuchando la radio, o no! Queriendo ser una nube blanca en la tierra, me duermo.
Nada, no se mueve nada, la película está atascada y no funciona el sonido. Tiro de la cadena, salgo uno y dos |

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El agua lava y se lleva todo por delante, shhhhhhhh el agua dulce lleva peces de colores, y algunas luciérnagas pequeñitas que nadan haciendo dibujos entremezclados. La lluvia cae y se mezcla con el agua con mucho amor. Las dos están contentas y por eso hacen mucho ruido. Para que todo el bosque las oiga bien, que todos sepan como se quieren. Un niño se acerca y tira una piedra y entonces se moja y le gusta tanto que tira otra y otra y otra, hasta que al final le gusta tanto tanto que mete poco a poco los pies y siente como todo se encaja. |
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Ella está sentada en su banco, al lado de la puerta de su casa; le gusta verla jugar junto a la fuente. Le gusta que se siente en su regazo, y tocarle dulcemente la cabeza. Hoy hace sol y en la plaza no hay nadie. Hay mercado, por eso no hay nadie. Pero ella no puede ir, sus piernas le fallan y no la dejan caminar mucho tiempo. A ella le duele porque le gusta mucho el mercado, el color de los tomates las texturas y los gritos de todo el mundo. Es como una pequeña colmena. Pero a ella sus alas le estan empezando a fallar. Y le duele, le duele terriblemente porque quiere seguir, no le gusta estar sentada, ser conciente y ver pasar el tiempo. Eso no le gusta. Y le duele le duele tanto. |
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Yo anuncio un sistema, un canto, una alegría que evoca, sincera y combatiente. Que se pasa de la rayo como ninguna lo hace. Mis timpanos se revelan en enna e colaboran de una determinada forma. Sin duda. Sin pesar. |
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Recibimos estos documentos de una persona que los encontró en un baño del aeropuerto de Córdoba, en abril de 2006. En realidad no son cartas, era un cuaderno, del que nos enviaron sólo las hojas escritas.
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Gracias Marisol! |









